Vive!!! Semana Santa 17

SEMANA SANTA’17
Vive…!!!

Tenemos fe y buscamos a Dios, al Señor Jesucristo. Tuvo sed y también nosotros de El,  en el fondo. A veces parece que no pero necesitamos volver. No nos deja quietos. Queremos querer, amar, también que nos quieran. Somos misterio. Él también lo es. Somos su imagen. Nos dan ganas de más pero nos cansamos rápido, lo divino y lo humano que encerramos dentro. Pero somos personas, sólo El es Dios. Hemos de estar cerca de El para superar esa incoherencia. Somos amor pero nos gusta también pecar. Deseamos ser centro y en el fondo es amor lo que pedimos. Somos lo mejor y lo peor…Se impone un redentor, alguien que nos rescate. Ilimitados en los deseos y cortos en tiempo, en obras. El tiempo se escapa. Solemos llegar tarde, somos impuntuales. Si nuestro Dios no existiera,  quién nos quedaría?… Aquello que se acaba. Pasa el tiempo y te das cuenta que esto es la verdad. La duda te espera en tu puerta pero nunca eres tan feliz cuando confiesas a Cristo y mejor aún cuando te habla dentro. Si no tienes dolor, te aburre todo. Una ilusión te dura dos días. Poco permanece sin embargo la búsqueda del Señor y de la felicidad es constante. Buscad al Señor,  dice la Biblia,  mientras se le encuentra. La dicha de hoy no permanece mañana. El hilo conductor de oro que es Dios, si. Si Dios no existe no existe nada. Es por lo que merece la pena vivir. La soledad te asusta y es quien te repone y te alivia porque la vida desgasta y en ella hallas a tu Dios. Mucha palabra de hombre queremos pero poca Palabra de Dios y esta última te sostiene y te da fuerza y la otra te provoca envidia. Experimentamos pasión (padecer),  muerte y resurrección continuamente,  pareciera estar vivo el Señor. Porque cuando hablas con los hombres te encanta pero también sufres, cuando te despides de ellos mueres un poco, eso significa cualquier adiós y disfrutar verdaderamente sucede pero cuanto tarda en llegar. Así se ve que necesitamos resucitar de verdad. La clave es con Cristo para que sea de verdad. Padecer con Él, morir con Él y resucitar con Él. Así tu copa rebosa,  mientras tanto está por la mitad. Llega la Semana Santa y es deseada para descansar, es normal, trabajamos… Pero no te olvides que tu puerto seguro de sosiego es Dios. Estamos en sus cosas (procesiones),  pero no estamos quizás con Él. Date cuenta que es Santa esa semana, es sagrada y requiere dosis de silencio. Haz un vía crucis por dentro de ti y pasará (Pascua es paso). Volverás con alegría. Por tanto no sólo es salir sino saber cómo vamos a volver. Con qué tono interior. Dios, mi anhelo más profundo…!!! . Pocos creen en El, aunque tengamos fe y la necesitemos. Cuidas a Dios?… Mira que El te cuida demasiado. Propónte cuidarle más. Porque cuidas lo de fuera y eso es efímero. La dicha la tienes dentro y es gratis (Gracia). Es lo que contará cuando mueras y es quien te levantará también del sepulcro. Es lo definitivo,  lo importante. Estos días son de cimientos,  de fundamento. Puedes avanzar, puedes decidir…
en la resolución, en el ritmo de tu vida…
Hacer más silencio para encontrarle y para amar más y mejor. Todos los días. Hay que reposar porque somos personas,  Hijos,  nunca mecanicos. Hay que encontrar armonía, coherencia, serenidad, tranquilidad aún cuando hagamos mucho trabajo,  aun cuando hagamos excesivo bien. Dios es el Ser. Hay que entronizarle de nuevo aún cuando El sigue en su sitio. Cristo es Rey.
La Semana Santa reclama este objetivo que aún cuando, Él, ocupa nuestras calles en los pasos procesionales que le hemos hecho,  El desea por hacernos un favor, ocupar nuestro corazón y nuestro razonamiento de tal manera que vivas de Cristo y los tuyos también.
Así pues, ” no marees tanto la perdiz”, y sé consciente de tu Hondura, así vivirás libre y muy a gusto porque aún cuando muy humano que es muy muy bueno, sabrás distanciarte y volar.
Dios te colme,  amigos. Con mi bendición +. SEMANA SANTA’17
Vive…!!!

Tenemos fe y buscamos a Dios, al Señor Jesucristo. Tuvo sed y también nosotros de El,  en el fondo. A veces parece que no pero necesitamos volver. No nos deja quietos. Queremos querer, amar, también que nos quieran. Somos misterio. Él también lo es. Somos su imagen. Nos dan ganas de más pero nos cansamos rápido, lo divino y lo humano que encerramos dentro. Pero somos personas, sólo El es Dios. Hemos de estar cerca de El para superar esa incoherencia. Somos amor pero nos gusta también pecar. Deseamos ser centro y en el fondo es amor lo que pedimos. Somos lo mejor y lo peor…Se impone un redentor, alguien que nos rescate. Ilimitados en los deseos y cortos en tiempo, en obras. El tiempo se escapa. Solemos llegar tarde, somos impuntuales. Si nuestro Dios no existiera,  quién nos quedaría?… Aquello que se acaba. Pasa el tiempo y te das cuenta que esto es la verdad. La duda te espera en tu puerta pero nunca eres tan feliz cuando confiesas a Cristo y mejor aún cuando te habla dentro. Si no tienes dolor, te aburre todo. Una ilusión te dura dos días. Poco permanece sin embargo la búsqueda del Señor y de la felicidad es constante. Buscad al Señor,  dice la Biblia,  mientras se le encuentra. La dicha de hoy no permanece mañana. El hilo conductor de oro que es Dios, si. Si Dios no existe no existe nada. Es por lo que merece la pena vivir. La soledad te asusta y es quien te repone y te alivia porque la vida desgasta y en ella hallas a tu Dios. Mucha palabra de hombre queremos pero poca Palabra de Dios y esta última te sostiene y te da fuerza y la otra te provoca envidia. Experimentamos pasión (padecer),  muerte y resurrección continuamente,  pareciera estar vivo el Señor. Porque cuando hablas con los hombres te encanta pero también sufres, cuando te despides de ellos mueres un poco, eso significa cualquier adiós y disfrutar verdaderamente sucede pero cuanto tarda en llegar. Así se ve que necesitamos resucitar de verdad. La clave es con Cristo para que sea de verdad. Padecer con Él, morir con Él y resucitar con Él. Así tu copa rebosa,  mientras tanto está por la mitad. Llega la Semana Santa y es deseada para descansar, es normal, trabajamos… Pero no te olvides que tu puerto seguro de sosiego es Dios. Estamos en sus cosas (procesiones),  pero no estamos quizás con Él. Date cuenta que es Santa esa semana, es sagrada y requiere dosis de silencio. Haz un vía crucis por dentro de ti y pasará (Pascua es paso). Volverás con alegría. Por tanto no sólo es salir sino saber cómo vamos a volver. Con qué tono interior. Dios, mi anhelo más profundo…!!! . Pocos creen en El, aunque tengamos fe y la necesitemos. Cuidas a Dios?… Mira que El te cuida demasiado. Propónte cuidarle más. Porque cuidas lo de fuera y eso es efímero. La dicha la tienes dentro y es gratis (Gracia). Es lo que contará cuando mueras y es quien te levantará también del sepulcro. Es lo definitivo,  lo importante. Estos días son de cimientos,  de fundamento. Puedes avanzar, puedes decidir…
en la resolución, en el ritmo de tu vida…
Hacer más silencio para encontrarle y para amar más y mejor. Todos los días. Hay que reposar porque somos personas,  Hijos,  nunca mecanicos. Hay que encontrar armonía, coherencia, serenidad, tranquilidad aún cuando hagamos mucho trabajo,  aun cuando hagamos excesivo bien. Dios es el Ser. Hay que entronizarle de nuevo aún cuando El sigue en su sitio. Cristo es Rey.
La Semana Santa reclama este objetivo que aún cuando, Él, ocupa nuestras calles en los pasos procesionales que le hemos hecho,  El desea por hacernos un favor, ocupar nuestro corazón y nuestro razonamiento de tal manera que vivas de Cristo y los tuyos también.
Así pues, ” no marees tanto la perdiz”, y sé consciente de tu Hondura, así vivirás libre y muy a gusto porque aún cuando muy humano que es muy muy bueno, sabrás distanciarte y volar.
Dios te colme,  amigos. Con mi bendición +.